Hay muchos indicios de que el verano se acerca. No solo el buen tiempo o que los día son más largos. Si no por motivos ajenos a la meteorología, como el movimiento estratégico de las firmas del lujo que miran hacia esos lugares vacacionales donde sus exigentes clientes estarán, en busca de compras exclusivas o experiencias Premium. Lugares en los que todas quieren estar presentes de una forma u otra. Aunque sea con una apertura temporal que, año tras año se repite.
Uno de esos lugares es, sin duda, Marina Ibiza. El puerto deportivo de la isla balear en el que, además de exclusivos amarres en el Mediterráneo, se ofrece un estilo de vida de lujo y exclusividad difícil de rechazar. Con shopping de lujo, cocteles al atardecer, gastronomía gourmet y clubs nocturnos.

A Marina Ibiza ya han empezado a llegar las primeras aperturas de firmas de lujo. Señal de que el verano empieza a sentirse. Bottega Veneta, Bvlgari, Gucci, Loewe o Sant Laurent ya han levantado la persiana de sus tiendas estivales. Unos establecimientos que, sin perder la esencia y las señas de identidad de la marca, apuestan por espacios más informarles en los que ofrecer a su clientes experiencias inolvidables. Locales en los que el interior se funde generalmente con el exterior, ofreciendo un espacio de terraza donde disfrutar del buen tiempo, sin renunciar al espíritu de la firma que los acoge.
Es una estampa que cada verano se repite y a la que acuden paulativamente las principales firmas de lujo, hasta la llegada del verano, cuando el aforo y las aperturas son totales. Entonces es el momento de máximo apogeo. Cuando los yates y embarcaciones que amarran en el puerto deportivo llegan y sus pasajeros descienden en busca de nuevas experiencias.

Marina Ibiza les ofrece todo lo que puedan necesitar. No solo a nivel de servicios náuticos. Sino todos los caprichos que se le antojen, fácilmente conseguibles gracias a su servicio de concierge. Desde momentos de shopping en las mejores boutiques de lujo, a la mejor gastronomía. De momentos de calma y relax, a la mejor diversión nocturna.
Marina Ibiza cambia mucho del día a la noche. Por el día es un ir y venir de barcos, que llegan o se marchan hacia las calas vecinas o a las islas contiguas. Por la noche, el ambiente cambia. Se inicia con la llegada del atardecer y culmina bien entrada la noche en un ambiente de fiesta y glamur. Una experiencia inolvidable que se repite año tras año.

Amarrar en Marina Ibiza significa formar parte de un ambiente exclusivo en uno de los mejores puertos deportivos del Mediterráneo. Es perder la noción del tiempo para quedar atrapado por la energía y la magia de la isla de Ibiza, concentrada en un puerto muy especial, en el que tienen cabida 425 embarcaciones de hasta 110 m de eslora.
Cuando finalice el verano y los pasajeros de los yates amarrados allí digan adiós a sus vacaciones, será el momento de volver a cerrar sus tiendas de lujo y sus establecimientos gastronómicos, a la espera de un nuevo verano que las traerá de vuelta con el buen tiempo.
© Imágenes Marina Ibiza